Con motivo de la visita de Antony Terryn a Cantabria Vinos, tuvimos ocasión de conocerle en una cena que organizó Jean Marcos en su honor y de la que ya dimos cuenta recientemente. Antony es el vigneron de la bodega Dominio del Bendito, de Toro.

Buenos días, Antony, y muchas gracias por tu contribución. Tengo que decir que la velada que compartimos contigo fue fantástica y aprendí mucho sobre tus vinos. Háblanos de los motivos que le llevaron a un vigneron francés a asentarte en Toro para elaborar vinos.

Fue un flechazo y mucha suerte, por eso llamé así a la bodega. En la vida hay que tener suerte, y yo la tuve al encontrar Toro y sus viñedos sin filoxera, sus grandes suelos, un clima casi perfecto, y que más podría pedir. Ah sí! Una variedad histórica y genial, la Tinta de Toro. Lo sentí como una oportunidad venida del cielo.

Durante la cena probamos diferentes añadas de El Primer Paso, Las Sabias y El Titán del Bendito, cada una con su propia personalidad. Qué estilo de añada te gusta más?

2004. En esta época Las Sabias no tenía este nombre; Luego 2008 y 2011. Y posteriormente están las añadas frías en las que no me esperaba algo tan fino, equilibrado y longevo al final. Un Sabias 2007 está hoy impresionante y parece que le queda desarrollo. Titán 2007 es quizás el mejor vino que hice nunca!

En fin, el placer está en la diversidad porque hasta las añadas que menos me gustan, hay días que se catan muy bien y que dan mucho placer. El terroir de Toro es grande y de guarda, hay que dar su tiempo a las botellas.

Siempre me ha gustado mucho la idea de querer darle al vino un carácter diferente cada añada. Quitando la influencia de la meteorología, qué haces para marcar cada añada?

Es algo poco racional, más bien de sensaciones e intuición. Intento siempre mantener un nivel de calidad, un estilo, respetando al máximo la añada. En teoría todo se especifica y se razona, pero en la práctica, el tiempo corre y tú tienes que tomar decisiones…. Y a veces con el tiempo y un pelín de experiencia te das cuenta de que muchas veces lo mejor es esperar y tener paciencia. Me ha pasado de intentar forzar un maloláctica, no haber forma, y casi cargarme el vino.

El 2011 me pareció fantástico tanto en El Primer Paso como en Las Sabias. Tuvo esta añada algo de particular?

Para mi es la añada grande por excelencia, XXXL, como lo escribió con gran acierto Luis Gutiérrez. Tiene finura en su tanino, y esto es lo que más me seduce en ella. 2011 es fruta enorme y profunda, taninos bien maduros, y con una cierta finura y frescura al final. Es para los amantes de los Toros de verdad…

Las Sabias y El Titán llevan 16-20 meses de barrica y 15,5-16º. Cómo logras darles ese equilibrio?

El equilibrio es bueno, pero todavía no buenísimo, o sólo en algunas añadas. Por desgracia no he encontrado aún la manera de hacer el vino más fresco en algunas añadas. Lo estoy pensando mucho, cómo hacer vinos frescos pero con un tanino amable; se puede, pero no es sencillo! Algo que sorprende a muchos técnicos y enólogos es que al final la Tinta no tiene mucha acidez, pero sí tiene un equilibrio y muy diferente a otros vinos, esta es su gran fuerza, un tanino de inmensa calidad, eso sí, hay que pulirlo y creo que hemos demostrado esto con algunos vinos, y más que todo, con La Cuesta de las Musas. Uno que me gustó mucho es Aciano de Alvar de Dios, porque justamente es un vino de un tanino amable, de un cierto frescor y aromas fantásticos. A probar!

Qué tiene de especial el Pago de la Jara para dar un vino como El Titán Del Bendito?

La Jara es el encuentro mágico de unos grandes suelos, una variedad estrella y un microclima bendito. Puede pasar que cuando llueve en toda la zona por ejemplo, no llueve en mi pago, me pasó la última vez en 2013. Nadie en el pueblo se imaginaba que habíamos estado vendimiando toda la mañana, ya que en todos los valles y la llanura llovía. Yo pude vendimiar y aunque amenazaba todo alrededor, nosotros recibimos 30 gotas a lo sumo. Esto a veces hace una gran diferencia.

Háblanos de La Cuesta de las Musas.

En La Cuesta, como otros vinos que elaboro, debe hablar el vino, y no yo… Es pura Tinta vieja y excepcional, suelos bastante arenosos y crianza exigente y cuidada con las mejores barricas que consigo agarrar. Mi apuesta, como dice su etiqueta, es demostrar que fuerza y finura pueden combinar fantásticamente bien en nuestros vinos, y esto aún no es del todo evidente para todo el mundo.

Es un vino heterodoxo ya que es excepcional encontrar ambas características en un mismo vino, fuerza y finura extrema.

Acabo de probar La Chispa Negra y me parece fantástico. Qué te llevó a hacer un vino dulce con Tinta de Toro?

Soy un loco de Oporto. Tuve la tentación, pero no quería usar un aguardiente, ni subir el alcohol, ni encabezar ni edulcorar. Y al final en Toro no hace falta, ya que se puede obtener de manera natural en el campo. El primer intento en 2006 estuve a punto de tirarlo por el desagüe. Ahora vendemos La Chispa 2011 que es una gran añada, pero hay uno de colección que acaba de ser puntuado muy alto en una cata de Verema: un Chispa Negra pero de solera que empecé en 2006. Único problema: es la primera quita y hay menos de 200 botellas.

Los tintos están elaborados con Tinta de Toro. Tienes pensado utilizar otras variedades?

Hasta el momento siempre he defendido al 100% la Tinta de Toro. Y si decidiéramos autorizar otras, vería más sentido a las castas portuguesas que bordelesas, por ejemplo, o el Prieto Picudo que estaba presente en la zona y que se adapta al clima. El problema es que una vez que introducimos una nueva variedad, siempre habrá un listillo que por convicción, o peor, por avaricia, sacará un vino cien por cien de la nueva variedad, y esto es casi imposible controlarlo e impedirlo una vez que está presente la variedad en el viñedo.

La Tinta de Toro para mí es nuestra alma.

Qué es lo que más te gusta del trabajo en el viñedo?

Lo que más me gusta es el trabajo más duro y más difícil de aguantar, cavar, quitar bien la grama a un corro de cepas viejas. Luego te vas, echas un ojo atrás y estás jodido, pero agradecido, como me dijo un día un mayor, y la viña más agradecida aún.

Como vigneron, cual es el peor momento del año para la viña?

En Toro diría que igual que en un maratón son los últimos kilómetros, el peor momento para la viña son los últimos días de agosto o principios de septiembre, ya que aunque puede y aguanta mucha sequía, estoy convencido de que a la viña le cuesta más.

Qué planes tienes para el futuro?

Comprar 5 o 10 hectáreas más de viña bonita. Plantar 1 o 2 de otras cosas que no sea Tinta. Viajar con mi familia y ver los más bonitos mares y arrecifes del mundo. Lo gordo será construir la bodega que llevo años soñando en el medio de viñedo. Me gusta donde estoy desde el 2004, pero la bodega ya se nos ha hecho pequeña, así que espero hacerla realidad pronto. Una bodega subterránea, ecológica y energéticamente eficiente

Para terminar, Antony, qué bebes cuando no bebes tus propios vinos?

Bebo de todo excepto los malos vinos, o eso intento al menos.

En España me gustan unos cuantos. Unos que me descuadran son Quinta da Muradella.

Garnachas perdidas en la montaña de Gredos como las de Daniel Ramos. Albillos y Garnachas de Bodegas Marañones. Un Rufete de otro amigo, Ismael Gonzalo, me encanta…

Los vinos portugueses. Hay muchas cosas muy buenas por casi todo el territorio, blancos tintos, moscateles, etc. Los vinos de Jura pero sólo los blancos. Un buen Hermitage que siempre me ha gustado tanto. Quizás en el podio para mí de los tres tintos más grandes del mundo, cuando es una gran añada y un buen elaborador. El último, este año en Bélgica, un extraordinario Alan Graillot 2004.

Vinos italianos, blancos de Suiza, Alemania y Austria, lo que pillo y puedo pagar, de todo!! Eso sí, no soy gran amante de las burbujas.

Muchas gracias de nuevo, Antony.