Qué hacer cuando tienes una horas que quemar en un recinto donde hay disponibles tres botellas de vinos para degustar? Esa era la situación y me dije: “hagamos lo siguiente: dos vinos, dos copas y a compararlos cara a cara”. Y así lo hice.

Dos vinos tintos elaborados a base de Tinta Fina 100% con crianza de 12 y 14 meses respectivamente. Por un lado, Ribera de Duero, Conde De San Cristóbal 2012, de la zona de Peñafiel. Por otro, Valdelosfrailes Prestigio 2014, de Cigales. Hay que decir primero que ambas botellas estaban abiertas, aunque creo que no por mucho tiempo, relativamente frescas y que procuré elegir dos botellas que tuvieran bastante cantidad de vino, lo que significaría menor tiempo abiertas. El San Cristóbal es del Grupo Marques de Vargas, El Valdelosfrailes del Grupo Matarromera.

Dos copas iguales, y en el primer intento, el Valdelosfrailes me pareció más cerrado y el Conde De San Cristóbal más afrutado. En ambos se notaba la madera, más quizás en el Valdelosfrailes que en el Conde De San Cristóbal. Con el paso del tiempo, el Valdelosfrailes se iba abriendo y ofreciendo aromas más afrutados, manteniendo una agradable nota a madera que no pegaba demasiado a la nariz. El Conde De San Cristóbal iba dando más notas a regaliz que a la fruta negra del principio, dándome quizá un poco más en general la tipificad de un Ribera. Al principio el Conde De San Cristóbal me resultaba más rico, pero con el tiempo, que tampoco fue mucho (al fin y al cabo era una copa y una cantidad pequeña), el Valdelosfrailes me iba pareciendo más rico. Quizás la madera se empezaba a notar más en el Conde De San Cristóbal que en el Valdelosfrailes, que iba ofreciendo más fruta.

En boca el Conde De San Cristóbal estaba rico, con una madera que también se apreciaba en boca y un poco cálido, marcando el alcohol. El Valdelosfrailes también tenía presente la madera, pero en su caso la astringencia era más notable que en el primero. De entrada el Conde De San Cristóbal me gustaba pero la evolución del Valdelosfrailes me gustaba también. No me terminada de decidir, así que me levanté y fui a por dos muestras más para desequilibrar la balanza.

Vuelta a la cata, el Valdelosfrailes se mostraba un poquito más ácido en nariz, aunque manteniendo la fruta. Tengo que decir que no sé si era la misma botella, lo que es un grave error, ya que había varias y me temo que por el sitio que era iban cambiando de posición, aunque procuré elegir botellas casi llenas y a ser posible, refrigeradas. El Conde De San Cristóbal volvía a mostrar aromas a fruta negra más que roja. pero sin la acidez del otro vino. A la boca por última vez, el Valdelosfrailes seguía todavía con esa astringencia marcada, sobre todo larga, aunque creo que más por la temperatura del vino que por la propia graduación alcohólica, que era la más alta de los dos, con 15º frente a los 14º del Conde De San Cristóbal. Paso por boca del Conde De San Cristóbal, y marcaba un poco la calidez, más bien porque en esta segunda vuelta los dos vinos habían ganado temperatura y perdido la frescura inicial. Al Valdelosfrailes le salía más aromas a eso que llaman monte bajo, aromas a matorral o vegetal, mientras que el Conde De San Cristóbal daba una mezcla de madera, fruta negra y el regaliz comentado anteriormente. En cualquier caso, la madera se apreciaba en ambos casos, tanto en olfativa como en gustativa.

Difícil decidirme por uno de ellos. Los dos estaban ricos, el Conde De San Cristóbal es un vino del que ya había probado otras añadas, mientras que el Valdelosfrailes era la primera vez, y era también la primera vez que probaba un vino de Cigales.

La fruta del Valdelosfrailes con el tiempo me resultaba muy agradable, pero me parece que la madera estaba demasiado marcada. Como Jose y yo diríamos en esta situación, se apreciaba que era de la parte oeste del bosque de Alliers, en Francia, de esa parte cercana al río (si es que lo hay), esa parte que Jose conoce bien. El Conde De San Cristóbal me parecía más agradable en boca, si bien al final del cara a cara los dos estaban muy cálidos, pero no tenía la astringencia del Valdelosfrailes. Y de entrada, el Conde De San Cristóbal me había parecido mejor. Aunque con el paso del tiempo el Valdelosfrailes se iba abriendo y ofreciendo aromas muy agradable, la astringencia le quitaba los puntos. Ganador, el Conde De San Cristóbal. Pero por poco margen.

Así, de la manera menos esperada, me surgió la oportunidad de comparar dos vinos. Y la aproveché. Fue un rato bastante agradable conmigo mismo y el vino.

CONCURSO: si alguien adivina dónde estaba cuando probé los dos vinos e hice la comparativa, tiene premio: le invito a un vinito con unas olivas. O patatas. O las dos, que soy de Bilbao. Hay pistas, solo hay que saber buscarlas.