Carlos Sánchez es uno de esos viticultores que buscan que sus vinos expresen la personalidad de la variedad y del suelo del que proceden. Recientemente hablamos de los vinos que elabora, tanto en Ábalos (D.O.C. Rioja como en Cadalso de los Vidrios (D.O. Vinos de Madrid-Gredos). Entre sus vinos, destacan dos blancos. En Madrid elabora un Albillo Real procedente de viñas de 92 años y que se fermenta en barrica usada de roble bajo la etiqueta de Las Bacantes. En Ábalos hace La Cantarada de las Mozas, un cuvée de Viuras viejas en plantadas en vaso.

Buenos días, Carlos y muchas gracias por tu colaboración. Qué te llevó a elaborar vino en sitios tan distintos como el entorno de la Sierra de Gredos y la Rioja?

Buenos días, un verdadero placer. La verdad que son sitios muy distintos, a unos 400 km de distancia, pero para mí son las dos zonas en las que paso más tiempo, donde más disfruto y que mejor conozco debido a distintas circunstancias.

Gredos, porque ahí comencé mi vida como vitivinicultor trabajando en una Cooperativa (previamente estudié Magisterio en la Universidad) y eso me llevó a querer hacer algo más personal, más auténtico, con más pasión… Elaborar vinos propios. Lo conseguí en Cadalso de los Vidrios, gracias a 4Monos Viticultores que me dieron todas las facilidades para poder comenzar un pequeño proyecto, Las Bacantes (tinto con Garnacha y blanco con Albillo Real)

Rioja, porque para mí fue el lugar donde sentí la necesidad de dedicarme vocacionalmente al mundo del vino. Mi primer acercamiento a Rioja fue en la infancia, durante los campamentos escolares que hacíamos en San Millán de la Cogolla. Después de unos años hice varios viajes en poco tiempo, atraído por conocer pueblos, costumbres, gentes, viñas y bodegas. Ahora tengo mi segunda residencia allí y viajo con bastante asiduidad, sin cesar en la búsqueda de nuevos retos y sin dejar nunca de aprender.

Qué te llama más de la Albillo Real?

Es una variedad autóctona, viñas en vaso y perfectamente adaptada a los suelos graníticos de Gredos. Una variedad que nunca ha desaparecido del entorno y que no aparece en ningún otro lugar del mundo como plantación extensiva. La originalidad y el gran juego que da en maridajes es lo que más me atrae de estos vinos

Cómo es su carácter en el entorno de Gredos?

Una variedad con pH bajos, de vendimia temprana, ciclo corto pero que ofrece una gran mineralidad y frescura gracias a los suelos arenosos de granito y al compuesto silíceo que le imprime mucha personalidad

Cómo es tu trabajo con ella tanto en el viñedo como en la bodega?

Cuando trabajas con viñas que tienen más del doble de años que tú, hay que ser consciente de que saben más que uno. Por lo tanto, se respeta al máximo su desarrollo en campo, viticultura sin herbicidas ni pesticidas, apenas alguna mano de azufre en polvo. En bodega la intervención es mínima, selección rigurosa de uva, después se pisa en un depósito abierto y prensado suave antes de meter el mosto resultante en barrica, donde fermenta de manera espontanea sin ningún tipo de maquillaje. No se trasiega, permanece 8-9 meses en la misma barrica hasta que se embotella

En Ábalos haces un Viura, La Cantarada de las Mozas. La Viura es muy tradicional en Rioja. Qué tal te resulta trabajar con ella?

Sí, este proyecto se lleva a cabo junto a la familia Fernández Eguíluz (Pilar y Carmelo), grandes viticultores y amigos de Ábalos. Para mí la Viura es una variedad con grandísimo potencial y que se suele denostar por su falta de aromática exuberante. Creo que se pueden conseguir vinos muy finos, complejos, minerales… Grandes blancos para estar entre los mejores. Para ello, creo en la viña vieja, la producción controlada y crianzas adecuadas, seguramente no sea la mejor variedad para beber blancos jóvenes pero sí de las mejores para criarlos con paciencia.

Dos variedades blancas tan diferentes en dos zonas también distintas. Cómo enfocas cada una de ellas para conseguir lo que buscas?

Viñas viejas, bajos rendimientos, variedades autóctonas, viticultura respetuosa, dejar que la variedad se exprese…este es el nexo común. El terroir y la personalidad de cada variedad es la que hará que los vinos reflejen cada una su pueblo y su paisaje. Unas raíces influenciadas por la caliza y las otras por el granito

Se trabajan de diferente manera? Cual es más gratificante?

Son variedades distintas, con ciclos vegetativos diferenciados, tipos de poda diferentes… Lo gratificante es poder disfrutar de eso, de la diversidad, de ver cómo se expresa cada una y poder trabajar con uvas, suelos, paisajes, climas y personas auténticas, cada una con sus características personales

Así mismo, en el viñedo de Ábalos hay otras variedades blancas: Turruntés y Calagraño, que este año has elaborado por separado también. La primera, en barrica bordelesa, la segunda en damajuanas de cristal. Adonde crees que te pueden llevar estas variedades? Un monovarietal incluso?

Es la inercia de la inquietud, el tener las orejas puntiagudas e intentar investigar en nuevas posibilidades y elaboraciones. Variedades desconocidas para mi, primer año de pruebas, pero con la misma filosofía de trabajo que con los demás vinos. Veremos y cataremos (mejor que ver, ¿no?) el resultado.

En principio serán monovarietales. En 2016 se ha elaborado Viura, Turruntés y Calagraño, todo por separado y con elaboraciones distintas.

Vendimias en días de Flor y embotellas en días de Fruta. Nos explicas esto?

Interesante reflexión que no suelo exponer en catas, ni explicaciones. El trabajo de campo y bodega procuro conducirlo por los ciclos de la luna. Esto no es ser lunático, sino ser consciente, como los abuelos, de que nuestro satélite marca los ritmos de vida de todo ser viviente, y el vino lo es. Me gusta que los vinos mantengan rasgos florales y frutales y de ahí la elección de ciertos días para esos procesos. También se siguen criterios de días de poda, trasiegos… Es un tema más personal, por lógicas de ciclos y filosofía, que como argumento de trabajo. Creo que se utiliza demasiado este argumento para defender los vinos y es un error si no crees de verdad en ello.

Trabajo ecológico y biodinámico, pisado de uva… Qué te atrae más del trabajo tradicional?

La pureza, la imperfección enológica, la naturaleza, el paisaje virgen, los olores frescos. Hoy, todo está maquillado, todo es la búsqueda de una perfección irreal, trabajar así te permite ser libre de verdad, sin patrones, ni recetas.

Cuál es tu toque personal como viticultor?

La franqueza, la búsqueda de la originalidad, de la pura expresión de un paisaje o lugar, nada más. Que el trabajo de mucha gente y de muchas plantas sea auténtico en una copa de vino

Proyectos nuevos para el futuro? Alguna zona nueva?

A veces me han tildado de hacer vinos por muchos sitios, y no es cierto. Hago muchos kilómetros al año, muchos, pero siempre Rioja-Gredos. Me quedo así, de momento, me gusta estar encima de todo y no me da tiempo para más. Me gustaría hacer más cosas en Rioja, lo confieso.

Qué vinos te gusta beber cuando no estás trabajando?

Bebo vinos de muchos sitios y zonas, hay que conocer estilos, variedades, pueblos… En España estamos en un nivel increíble, no somos conscientes aún. Hay una superrevolución hirviendo en la viticultura nacional. Me gustan los vinos ágiles y frescos de Galicia, Canarias, Rioja, Gredos, Manchuela… De fuera, miro mucho a Francia: Loira, Ródano, Borgoña y Champagne.

Muchas gracias, Carlos!!

Fotos © Carlos Sánchez

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