Nuestro primer contacto con los vinos italianos fue, probablemente, con un Chianti. En los recovecos de la memoria hay un vino llamado Leonardo, uno de esos que vienen en una cesta de paja que se puede encontrar en restaurantes italianos en todo el mundo. Pero el primer vino italiano serio que disfrutamos fue un Brunello di Montalcino. Suena a barbaridad comenzar a descubrir los vinos de este país con un vino así, pero bueno! Vas a la Toscana de vacaciones y es lo que te encuentras allí!

Nuestro cuartel general de vacaciones estaba en el encantador pueblo de Montalcino. Recorríamos los alrededores pero siempre volvíamos al anochecer para dormir. Habíamos hecho nuestra tarea previa acerca de los vinos, visitado las tiendas locales, que en Montalcino están por todas partes, y pedido consejo al dueño de nuestro hotel sobre sus vinos favoritos de Brunello. Por cierto, antes de seguir, una historia divertida sobre los vinos de Brunello nos viene a la mente: en un peculiar ultramarinos de Roma tenían detrás de uno de los mostradores una pared llena de botellas de vino, con una gran selección de Brunello. Estábamos mirando con mucha atención por encima del hombro del dueño para elegir una botella. Entonces señalamos una de ellas y nos miró con una cara de estar pensando: “¿Qué estará señalando este turista?” Cuando vio nuestra selección, se dirigió a nosotros con la boca abierto y dijo: «Oh!, bravo, bravo!” con una sonrisa en su rostro. Quedó claro que le había gustado mucho nuestra elección.

De vuelta a nuestras aventuras en Montalcino, uno de los vinos locales destacaba por encima de los demás. Nos lo habían recomendado y habíamos leído que la revista estadounidense Wine Spectator lo había seleccionado como el mejor vino del año. Así que tenía que estar bueno. Así que nos pusimos a buscarlo.

Azienda Agricola Casanova di Neri es una bodega familiar, situada en las afueras de Montalcino. Fundada en 1971 por Giovanni Neri, quien adquirió 12 hectáreas que han ido creciendo hasta las actuales 63. Quince años después de su nacimiento, empezaron a ganar trofeos internacionales, como el Gran Premio y Medalla de Oro en Burdeos en 1986 y el ya mencionado trofeo del Vino del Año en 2006.

Hoy en día las 63 hectáreas de viñedos se subdividen en 5 parcelas: Pietradonice en el lado sureste de Montalcino, Le Cetine en el lado sur, Cerretalto en el lado oriental, Fiesole ubicado cerca de la nueva bodega y el caserío homónimo frente a la ciudad de Montalcino y Podernuovo en la posición más alta de la finca a 450 sobre el nivel del mar.

Producen tres vinos Brunello con diferentes características. El Brunello Di Montalcino pasa alrededor de 45 meses en barricas de roble de Eslavonia y seis más en botella. 2008 marca la trigésima añada de este vino. El Brunello Di Montalcino Tenuta Nuova pasa entre 27 y 36 meses en roble, dependiendo del año y al menos un año en botella. Por último, el Brunello Di Montalcino Cerretalto pasa un poco más de 2 años en pequeñas barricas de roble y al menos 24 meses en botella.

También elaboran el IB Bianco, producido con Vermentino 50% y Grechetto 50% y el IR Rosso, elaborado con Sangiovese y Colorino. Estos dos vinos son envejecidos en barricas de roble durante unos 42 meses y 6 meses más en botella. El Rosso di Montalcino elaborado con Sangiovese es envejecido en barricas de roble durante unos 15 meses y el Pietradonice es un Cabernet Sauvignon envejecido en barricas de roble durante unos 19 meses y 6 meses en botella.

La fermentación de los vinos se realiza sin añadir levaduras y la maceración se lleva a cabo en depósitos cónicos abiertos a temperatura controlada durante 2 o 3 semanas.

¿Y sabes qué? Todavía tenemos un Tenuta Nuova 2008 en nuestra bodega esperando para ser disfrutado.

Pronto hablaremos con Giovanni Neri, enólogo de Casanova Di Neri, sobre sus vinos y su filosofía.

Fotos © de Azienda Agricola Casanova Di Neri

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