Hoy vamos a estrenar una nueva actividad en nuestro blog: la colaboración de un catador profesional como es don Iñigo Gómez, del Club de Cata de La Ruta Del Vino. Don Iñigo asistió a la cata magistral por parte de César Ruíz, y esta es su crónica de los hechos:
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El viernes 15 de julio nos dimos cita de nuevo en nuestro lugar de encuentro habitual: La Ruta Del vino, vinoteca de referencia en Cantabria y en España. Para la ocasión, los hermanos Marcos contaron con la colaboración de César Ruíz, tendero, distribuidor, viticultor y sobre todo, apasionado del vino (www.latintoreriavinoteca.com, @TintoreriaVinos). La selección de vinos con alma que tiene la distribuidora de la que es socio (Almavinos Únicos) y sus proyectos vinícolas en la Sierra de Gredos y Salamanca merecen la atención de cualquier amante del vino (si aún no los conoce).

Sin más preámbulos, comenzamos nuestro paseo por Francia, un viaje repleto de originalidad, calidad y variedad, de la mano de César y Jean.

En primer lugar, un Champagne: Bourgeois-Diaz Trois Cèpages Extra Brut (www.bourgeois-diaz.com). Producido por un pequeño vigneron en reconversión a biológico, está elaborado con las tres principales variedades de la zona: Chardonnay, Menieur, Pinot Noir, que da como resultado un vino cremoso, amplio y persistente, con un buen equilibrio dulce-amargo. Un Champagne para disfrutar en verano, fácil y versátil.

El segundo vino procedía de Alsacia: Hugel Grossi Laüe 2010 (www.hugel.com). Un Gewürztraminer de libro ideal para maridar con quesos de pasta blanca. Elaborado en una zona cálida con poca pluviometría donde la uva madura perfectamente, 14º compensados con la acidez, gran potencia aromática, frutas y flores por doquier, en boca ofrece un ligero dulzor para ser un vino seco. Un gran vino, para muchos el mejor de la velada, pero personalmente me apabulla demasiado la potencia aromática de esta variedad.

A continuación, un Bourgogne: Domaine Leflaive Maçon-Verzè 2014, PoulignyMontrachet (www.leflaive.fr). Chardonnay de agricultura biodinámica. Anne Claude Leflaive eligió el camino biodinámico pero lamentablemente nos dejó el año pasado. Fermentado en roble, resulta un vino austero, recto y mineral, largo y complejo. El mejor ejemplo de lo que tiene que ser un Borgoña blanco, y a un precio muy asequible. Gran vino.

El cuarto vino procedía del sur francés, concretamente de la región del Jura: Jacques Puffeney Arbois 2012. El Jura está de moda, bendita moda. La Sauvignon Blanc elaborada bajo velo de flor nos ofrece un vino que recuerda a Jerez: acidez, salinidad, almendras, muy largo y persistente, vinos que pueden con todo en la mesa y que también se pueden beber solos. Imprescindible para quien no conozca esta región. La diferencia con el Jerez tradicional es que los vinos del Jura no están encabezados y tienen menor grado.

Quinto vino, vuelta a Borgoña: Domaine A. et P. de Villaine La Fortune (www.de-villaine.com). La Pinot Noir, la reina de Bourgogne, se muestra cerrada al principio, pero cada vez más deliciosa. No tan fresco como otros Pinot borgoñones, pero muy sabroso, fácil de beber y persistente. Se nota el raspón (cierta aspereza) en su elaboración. No hay que perder de vista que Albert elabora un mito como Romanèe Conti!!

Todavía quedaba velada por delante, así que había que mantener las fuerzas intactas. Un Beaulojais a continuación. Lafarge-Vial Fleurie Clos Vernay, Bel Air 2014. Viña vieja en una zona conocida más por sus Beaulojais-Nouveau y co-elaborado por Lafarge, uno de los vigneron más famosos de Bourgogne (vinazos, por cierto). 100 % Gamay, es un vino de sed, muy ágil y fluido, intenso en aromas de pimiento y verdores.

El penúltimo vino fue un Chinon. Philippe Alliet Vielles Vignes 2014. 100 % Cabernet Franc, un vino salvaje en nariz, astringente, intenso y potente, largo… Los años le van a sentar de maravilla porque la materia es muy buena.

Con algo de pena nos enfrentamos al último vino. Del Ródano venía este Maxime Graillot Saint-Joseph 2014. El hijo del mítico Alain Graillot elabora este vino a base de Syrah, y a diferencia de los vinos de su padre, despalilla la uva. Un vino muy placentero, más elegante que los anteriores, sin marcar la madera en exceso, frutal, redondo y accesible. Muy bueno, sin duda.

Sorpresa: Bonus track!! Vuelta a Borgoña con un vino de la bodega personal de César Ruiz. Hablamos de un Joseph Drouhin Pommard 1997 (www.drouhin.com). Un vino de “negociant”, en su plenitud, maduro, complejo, largo, con carga frutal aun. Para que veamos cómo envejece la Pinot Noir. Un detallazo!!

Y hasta aquí llegó nuestro paseo. A veces es un placer que te lleven de la mano a recorrer un país. Muchas gracias, César y Jean.
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Y muchas gracias a ti, don Iñigo, por esta excelente crónica que nos ha permitido conocer un poco más acerca de los vinos franceses.