El fin de semana empezó en Santander, donde Jean había organizado una cata de Mencía. La cosa prometía ser muy interesante ya que es una variedad que me gusta. Típica del noroeste peninsular, siempre he encontrado vinos que me han gustado bastante.

Señorío de Beade 2014

Íbamos a probar siete vinos, y éramos un nutrido grupo de expertos catadores. El orden que eligió Jean fue perfecto, con cada vino ofreciendo su poder en orden. Comenzamos abriendo boca por un vino muy sencillo, de esos que te tomas unas cuantas copas sin enterarte mientras comes unos pintxos: capa media, fruta roja en nariz, poquito alcohol y sin madera, en boca era muy afrutado. Señorío de Beade 2014, de Ribeiro.

Gorvia Tinto 2012

El siguiente vino fue algo discutido. Quizá se esperaba más de esta bodega de Monterrei, y a juzgar por el precio de la botella, así debía ser. Gorvia Tinto 2012 de Quinta Do Muradella. 95% de Mencía, 5% de Caíño. Se notaba la acidez y la madera en nariz, también el alcohol. No dejaba de darme la sensación de estar ligeramente amontillado y alguno de mis compañeros hablaba de sobremaduración de las uvas. No era un vino que en nariz me resultase agradable. Al pasarlo a la boca resultaba bastante corto. Para un vino de este precio, rondando los 30 euros, debía ofrecer más. Aunque quizá fuera la botella en sí. Pero no lo disfruté.

Finca Carravel 2013 Adegas Algueira

El tercer vino ya empezaba a sentar las bases de lo que estaba por venir. Fantástico vino, que en mi opinión fue el segundo mejor vino de la velada. Finca Carravel 2013 de Algueira, Ribeira Sacra. Fantástico otra vez. Fruta roja y ligeramente alcohólico en nariz, con unas notas dulces muy agradables, cálido en boca y con un poco de madera. Como he dicho, un vino que me gustó mucho.

El cuarto vino. Ay, el cuarto vino. Los que vendrían a

Mentía de Espalillo
Mentía de Espalillo

continuación eran más potentes, pero ninguno superaría a éste. Me recordaba mucho al anterior, tanto en nariz como en boca, aunque era más redondo y equilibrado. Elaborado según el proceso de Vinificación Integral, es decir, desde la fermentación alcohólica hasta la crianza, todo se realiza en el mismo recipiente: tanques de 2.500 litros. En este vino coincidimos Sabino, Rafa y yo en que fue el que más nos gustó de todos. Mencía de Espalillo 2014. Mengoba, Bierzo. Un gran vino.

El siguiente vino era otro de esos que para los más El Rapolao 2013expertos en la variedad debía ser estupendo, pero a mí me pegaba mucho a cuero en nariz, tanto que no me agradaba la idea de catarlo. Sabino estaba de acuerdo conmigo, lo cual me alegró mucho porque él si que sabe y no me quedaba yo en evidencia. El Rapolao 2013, de La Vizcaína. Raul Pérez y César Márquez, Bierzo.

ROC 2013
ROC 2013

Un vino elaborado por Verónica Ortega a continuación. ROC 2013. Valtuille. Bierzo. Fruta roja de nuevo, mucha estructura en nariz, algún recuerdo a cuero. En boca cálido y pelín astringente. Largo de recorrido y un amargor equilibrado.

El séptimo vino procedía de la bodega particular de Jean. Una de esas alhajas que atesora. Lo cierto es que no conocía la mística alrededor de este vino, pero merecía mucho la pena.

Guímaro
Guímaro

Una colaboración de ocho barricas únicas, cuatro para un enólogo, cuatro para el otro. Pedro Rodríguez, Raul Pérez. Guímaro B1P por un lado, El Pecado por el otro. Aquí probamos B1P 2009, Ribeira Sacra. Sensacional también, con una boca exquisita, mineralidad y acidez equilibrada, con ese gesto que hace Jean con la mano cuando la acidez está bien marcada.

Aquí terminaba la cata oficial, pero como nos habíamos portado muy bien Jean nos regaló otra Mencía. Gaba Do

Gaba Do Xil
Gaba Do Xil 2013

Xil 2013, Compañía de Vinos Telmo Rodríguez, Valdeorras. Muy afrutado, apenas madera, me recordaba mucho al primero en cuanto a ser un vino muy fácil de beber. Estaba bastante rico.

Así pues, para mí el triunfador fue el Mengoba. Un gran vino. Quizás sabiendo sobre el Guímaro lo elegiría por encima del Algueira, pero para ser justos, tengo que elegir al Carravel por delante del B1P, aunque los dos son estilos diferentes y me gustaron mucho. El ROC estaba muy bien también. El primero y el último muy sencillos de beber. El Rapolao y el Gorvia no me dijeron nada.

Tengo que decir que en general los vinos probados se apartaban un poco de lo que solía ser más habitual para mí. Quizá es porque he probado cosas más comerciales, como Pétalos del Bierzo de Álvaro Palacios, que me gusta mucho, o sobre todo mis dos Mencías favoritas: el Joven Roble de Luna Beberide, del Bierzo, o el Ladairo de Monterrei. Pero con estos he descubierto más campo y merece mucho la pena descubrir más de las DO que hay por ahí, no solo de Mencía sino de las variedades blancas de la zona. Queda mucho trabajo por hacer.

El Elenco Ganador
El Elenco Ganador