Presentación de txakolis de Gorka Izagirre (https://www.azurmendi.biz/txakoli-gorka-izagirre) en Bodega Urbana de Bilbao. Ana Martín invitó al enólogo de la bodega José Ramón Calvo para que nos hablara de sus vinos. Una excelente presentación con la que pudimos aprender más acerca de la Hondarrabi Zuri y la Hondarrabi Zerratia, las dos uvas con que trabajan. José Ramón nos habló de su trayectoria, de su filosofía y de su trabajo en el campo y en la bodega, adornado la presentación con varias anécdotas. La bodega Gorka Izagirre es conocida, además de por el restaurante Azurmendi de Eneko Atxa, por elaborar unos txakolis de primera y con un estilo muy personal. En esta cata pudimos probar sus distintas elaboraciones que incluyen no sólo el clásico txakoli joven, sino también txakolis trabajados con sus lías, txakolis con crianza y txakolis dulces de vendimia tardía.

Junto con los vinos pudimos probar unos platos elaborados por el chef de Bodega Urbana, Álvaro Madrazo:

Tosta de sobrasada con miel y nueces

Láminas de patata confitadas rellenas de txangurro

Crep de Hongos

Torta del Casar

20160609_222020Entrando en materia, José Ramón presentó Gorka Izagirre 2015, el txakoli joven elaborado al 50% con Hondarrabi Zuri y Hondarrabi Zerratia y con una crianza sobre lías de dos meses. Es un vino limpio y de color dorado, muy afrutado y cítrico, con aromas de piña. En boca resulta fresco y ligero, con una acidez equilibrada y un amargor muy agradables. Es un txakoli bastante bueno y se deja beber con mucha facilidad.

20160609_212036A continuación, cambiando el estilo de elaboración, G22 By Gorka Izagirre. Hondarrabi Zerratia 100%, 6 meses de crianza sobre lías, y 9 meses más en depósitos de acero inoxidable. El 22 hace referencia a que la uva proviene de dos parcelas diferentes y se crían en dos depósitos distintos. Empezamos por el 2013. Un vino completamente distinto al txakoli joven. Muy redondo, sin esa acidez tan marcada y sin su potencia aromática. En boca resulta muy cremoso y redondo, con un punto de acidez muy correcto que hace que el vino sea peligroso al beberlo. El alcohol queda tapado así que puedes no darte cuenta de lo que estás disfrutando.

Recién salido al mercado el 2014, de una añada más seca que la anterior, en nariz recuerda al Gorka Izagirre con esos toques de fruta y sobre todo de piña. En boca destaca por su acidez marcada. Aun así, se aprecia un vino más redondo que el joven aunque para mi gusto el 2013 sea bastante superior.

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A continuación añadas 2013 y 2014 de 42 By Eneko Atxa. Hondarrabi Zerratia 100%. Un paso más en la búsqueda de algo diferente respecto a otras bodegas. Y bien logrado. Barricas nuevas de roble francés por las que el vino pasa un mes antes de ir a depósitos de inoxidable para hacer la crianza sobre lías. El 2013está un poco apagado de fruta en nariz aunque resulta suave y equilibrado. En boca se aprecia ligeramente la madera, resulta más amargo que ácido y bastante opulento y elegante. El 2014 tiene una nariz poco afrutada también o por lo menos, no con esa potencia aromática que tiene el txakoli joven, para entendernos mejor. En boca tiene un paso rápido, una acidez y amargor equilibrado, aunque algo más marcados que en el 2013.

20160609_220528Para terminar, dos añadas de Arima, 2013 y 2014. Vino dulce de vendimia tardía. Las dos añadas que probamos me dejaron un poquito frío. Me gusta mucho el vino dulce y otro vendimia tardía de Hondarrabi Zuri me gusta mucho, pero no llegué a coger el punto a estas dos añadas. El 2013 me resultaba bastante cerrado, con un toque en nariz que no me agradaba. El 2014 no lo tenía, pero tampoco me llegaba del todo.

José Ramón comentó que si nos hablaba de la añada 2013 se ponía a llorar, ya que fue el año en que prácticamente no dejó de llover desde febrero hasta junio. Aun así, los dos vinos de ese año me parecieron los mejores, tanto el G22 como el 42. El G22 me gustó mucho, quizá ligeramente más que el 42. La redondez y equilibrio que tenía me resultó fantástica. El ligero toque a madera del 42 lo hacía también muy diferente. Los dos 2014 me gustaron mucho, aunque para mi gusto, con un pelín de acidez de más comparados con los otros. Y el Gorka Izagirre me gustó mucho también como vino joven.

Una gran velada como siempre, gracias a Ana Martín y el picoteo de Álvaro Madrazo. Sigue dando gusto poder compartir estas ocasiones con todas en Bodega Urbana. No sé cómo harán en Bodega Urbana de Madrid, pero desde luego que no creo que mejoren lo que se hace en Bilbao.