Que no solo de vino vive el hombre…. Ni el hombre, ni yo, que de vez en cuando hay que pasar el vino con algo de comer. Y para eso están los restaurantes a los que se va cuando se está de viaje, por ejemplo. O los de cerca de casa, que hay que ir a los restaurantes. Que no sea por falta de excusas.

Ya habíamos hablado de restaurantes cuando vimos que hay países como Guatemala o El Salvador en los que no se elabora vino. Pero en países productores de vino, como Italia, también hay restaurantes, y muchos, y muy buenos… Ristorantes, trattorias, osterias, pizzerías… Hay tantas que todavía no he encontrado el malo. Y no es que estuviere buscando el malo, sino todo lo contrario. Y aprovechando que para hacer el nivel 2 del WSET hay que catar mucho vino, decidimos visitar una osteria para pasar tanta cata y que las encías recuperasen su estado habitual.

Pusimos rumbo a Trento, que no está en el Veneto como Verona sino en el TrentinoAlto Adigio, otra región vinícola que da para hablar mucho por los buenos vinos que podemos encontrar allí, tanto blancos como tintos. Nuestra osteria en concreto está en el centro, junto a la Piazza del Duomo de la ciudad. Se llama Osteria a Le Due Spade (www.leduespade.com) y conviene no perdérsela si se está por la zona.

El restaurante se fundó en los años 1980 por Pompeo Peterlana y Rita Vedana. Hoy en día lo lleva su hijo, Massimiliano, con el mismo entusiasmo que siempre acompaña a la familia. Materia prima de gran calidad, trato familiar y atención por los detalles hacen de asistir a este restaurante para comer o cenar una experiencia inolvidable. Junto a Massimiliano trabajan su esposa Paola, el chef Federico con Simone y Dani y en la sala Gianni.

La sala tiene 8 mesas nada más, lo que le da un ambiente muy especial, y en el centro hay una estufa de mayólica verde del Val di Non.

La calidad de la comida es muy alta, y la carta de vinos merece mucho la pena. Hay de todas las regiones de Italia y también de alguna extranjera.

Para degustar, probamos los platos que se ven en las fotos. Dos entrantes: Lasagna scomposta alla farina di mais con ragù d’anatra e pistacchi; Degustazione di paté d’oca e di scaloppa di foie-gras d’anatra; dos segundos: Carré d’agnello in manto di mandorle ripieno al foie gras. Todo muy rico.

Definitivamente, un restaurante al que hay que ir. Y en mi caso, hay que repetir.

Foto de cabecera, © Osteria a le Due Spade