Recientemente tuvimos con nosotros al enólogo de uno de mis vinos de cabecera: Ricard Pasanau, junto con su sobrino Óscar, autor de Finca La Planeta, de Priorat.

Oscar Pasanau (@OPasanau), es a su vez viticultor de varias parcelas del municipio de El Molar, en la zona norte de Madrid cercana al valle del rio Jarama. También se conoce esta área como la 4ª Subzona de la Denominación de Origen Protegida Vinos de Madrid. Hace tres años Óscar visitó la zona atraído por la posibilidad de trabajar con vinos elaboradas con garnachas de más de 65 años. Siendo de Priorat, Oscar conocía la historia de los monjes cartujos que se instalaron en su región y fundaron La Cartoixa de Scala Dei. Estos monjes elaboraban grandes vinos y en la sierra del Guadarrama fundaron su segunda Cartuja de la península ibérica primera de Castilla. El monasterio de El Paular en Rascafría, allá por el siglo XIV, y cultivaron la vid con éxito comercial en Talamanca del Jarama.

Después de arrendar varias parcelas en la zona, en 2014 Óscar hizo una prueba con su primera vendimia. Y en la segunda vendimia, la del 2015 lanza al mercado sus primeras 5.000 botellas de su primer vino. Su proyecto lleva por nombre Uvas Veloces, en referencia al cercano circuito del Jarama, y fue financiado a través de crowdfunding el año pasado.

El vino que elabora Óscar es 100% Garnacha procedente de 3 parcelas del valle del Jarama en la sierra norte de Madrid, en los parajes de La Ermita y Los Llanos con una edad media del viñedo de 43 años situados a 700 metros de altitud sobre suelos graníticos descompuestos arenosos.

Para elaborar el vino se despalilla la mitad de la vendimia y se fermenta en un depósito de hormigón. Posteriormente se hace una crianza en cubas de 225, 300 y 400 litros de roble francés usadas durante 6 meses.

Buenos días, Óscar y muchas gracias por tu colaboración. Es un gran salto venir desde una zona tan asentada como es el Priorat a otra en crecimiento como Madrid. ¿Qué te atrajo de El Molar?

Buenos días Aitor. Son varios los motivos, el primero es el que has mencionado. La sabiduría vitícola que tenían los monjes de la edad media para encontrar los lugares más adecuados para el cultivo de la vid, por sus suelos minerales, altitud, orografía, el buen desarrollo de ciclo vegetativo sin riesgos de heladas tardías. Eligiendo variedades resistentes a las enfermedades y a las plagas.

En segundo lugar, al ser una zona en declive donde no existe continuidad generacional por el cultivo de la vid, donde las ultimas plantaciones se realizaron hace 40 años, luego existe la oportunidad de cultivar cepas muy viejas que auto regulan muy bien su producción. Por ejemplo, como este años seco 2016 con rendimientos de 1.800 kg/ Ha y en años buenos como el 2015 hasta 3.000 kg/Ha.

El tercer motivo es la proximidad a un mercado potencial como la ciudad de Madrid que empieza a valorar los vinos de garnacha que se elaboran en su sierra, vinos con un estilo muy acorde con nuestros tiempos. Donde se prima la facilidad de consumo más que su potencial de guarda.

Otro motivo es el respaldo institucional que ofrece la Comunidad de Madrid desde el IMIDRA y el que dará el Consejo Regulador cuando obtenga la consideración de Denominación de Origen.

Por qué eliges barricas usadas?

Utilizo la barrica usada para que solo se produzca la maduración del vino. Con la finalidad de que pierda rápidamente su juventud sin que corra el riesgo de adquirir los taninos y los aromas de los tuestes como sucede cuando son nuevas. Así preservamos en el vino el carácter primario de la Garnacha fresca y ligera que se cultiva en la sierra.

Elaboras un solo vino, Uvas Veloces. ¿Por qué la distinta capacidad de las barricas?

Uvas Veloces 2015 Valle del Jarama ha sido el primer vino que ha salido al mercado. En sus seis meses en madera he utilizado botas que tenía en el Priorat. Son barricas de distintos formatos. He dado prioridad a las de mayor volumen, 500, 400, 300 y he completado con las de 225 litros. Son barricas usadas que he trasladado del Priorat a Madrid. Desearía usar todas de 500 litros pero como no tengo tantas, utilizo de 400, 300 y 225 litros.

Qué buscas en las uvas de tus parcelas?

Busco rendimientos no superior a 3.000 kg/ha, con racimos bien formados con uvas sanas, cosa que hasta ahora estoy cosechando.

Cómo es vuestro trabajo en la viña?

Realizamos la poda a partir del invierno, son viñas en vaso de cepas formadas a las que dejamos entre 6 ó 8 pulgares a dos yemas. Tras finalizar la poda retiramos los sarmientos e inmediatamente labramos. En primavera despampanamos los chupones y realizamos el seguimiento del crecimiento de los pámpanos. Cavamos las cepas para retirar los brotes americanos y las hierbas que no alcanzan las rejas. En algunos casos desnietamos y despuntamos. Realizamos al menos un tratamiento de azufre en polvo durante la floración. Labramos las viñas 3 ó 4 veces según el año en diferentes direcciones.

Cuál es tu filosofía como viticultor y enólogo?

Seguimos el calendario lunar evitando los días con nodos lunares. Y realizamos las prácticas según la luna más adecuada. Realizamos una viticultura respetuosa sin utilizar herbicidas ni productos de síntesis. Son viñedos ecológicos a falta de certificar.

Qué aportas a tus vinos? ¿Cuál es tu toque personal?

Con estos dos primeros vinos he pretendido obtener un vino que sea un reflejo fiel de la tierra, elaborando sin intervenciones. Hago un riguroso seguimiento de la maduración para vendimiar por debajo de los 14 grados alcohólicos probables y así obtener vinos frescos y jugosos con un toque de mineralidad.

A la hora de elaborar el vino de El Molar, qué haces distinto de cuando trabajas en Priorat?

Al elaborar la uva del valle Jarama parcialmente con raspón me obliga a fermentar con temperaturas más bajas no superiores a los 24º centígrados. En el Priorat la Garnacha se alía con la Cariñena y se complementan muy bien y puedes fermentar hasta 28 grados sin que exista riesgo de generar verdores. En la campiña de El Molar se cultiva la tinta fina con la que estamos haciendo pruebas para ver si contribuye como mejorante de las delicadas Garnachas.

Qué parte de tu trabajo en la bodega te gusta más?

De momento no tenemos bodega propia y hemos realizado un protocolo de vinificación con el enólogo Manu Martinez de vinos Jeromín que interpreta correctamente. Con frecuencia visito las instalaciones sobre todo para determinar los periodos de finalización de las distintas fases.

Qué vinos bebes que no sean los tuyos?

Estoy interesados sobre todo en los vinos frescos ligeros varietales de Garnacha de sierra sobre suelos graníticos. Las elaboraciones de las bodegas de la Sierra de Gredos tanto madrileños, abulenses o toledanos de Méntrida. Sigo los nuevos vinos del Priorat elaborados como se hacía en los años 70 y nuevas tendencias frescas de la Ribera del Duero. También los minerales y frescos vinos de la Ribeira Sacra de variedades autóctona como la Merenzao o ejemplos sencillos con la Mencía del Bierzo así como los nuevos vinos frescos y minerales del Valle de la Orotava en Tenerife.

Qué proyectos tenéis para el futuro? Además de ampliar el número de majuelos, quizás hacer otro tipo de vino?

El principal objetivo es conseguir elaborar la próxima cosecha en bodega propia. Respecto al número de majuelos ya en esta añada 2016 hemos ampliado el número de parcelas pasando de 3 a 10. Ahora ya cultivamos una superficie de viñedo de 11 hectáreas. Y respecto hacer otro tipo de vino nos encontramos en la disyuntiva de hacer otro vino nuevo basado en la tinta fina con una crianza más larga pero seguramente lo pospondremos hasta que la marca Uvas Veloces alcance suficiente número de botellas para no dejar desabastecido el mercado abierto. Lo que si queremos en tener nuestro vino blanco a partir de la cosecha del 2017. Queremos ir elaborando vinos sobre otros tipos de suelos existentes en el Valle del Jarama como las pizarras y esquistos. En un principio sobre viñedos existentes y más adelante con plantaciones nuevas.

Donde ves Uvas Veloces en unos pocos años?

La verdad, nunca se sabe. Depende de los mercados. Ahora los vinos finos, frescos ligeros y elegantes del valle de Jarama son bien acogidos por un consumidor que no compra para guardar sino para disfrutar enseguida. Pero este ciclo puede terminar con la deseada bonanza económica cuando ésta llegue dentro de un tiempo y se vuelvan a demandar vinos más potentes y longevos. Si conseguimos calar con éxito en un consumidor más joven posiblemente nos aseguremos perdurar más tiempo. La idea es ir creciendo cada año hasta estabilizarnos cuando tengamos nuestra red comercial hecha. Desde la salida al mercado a finales del pasado mes de mayo hasta ahora llevamos un buen ritmo de ventas. Además ya empieza a introducirse en Cataluña, supongo que el siguiente mercado sea el del País Vasco.

Seguiréis usando el crowdfunding?

Seguramente no, pero nunca se sabe. Empecé solo y tuve la necesidad económica ahora ya somos tres personas en el equipo con diferentes tipos de recursos.

Muchísimas gracias, Óscar.

Fotos © Uvas Veloces