El vino es mi pasión. Leer sobre el vino, escribir sobre el vino, aprender de vino… Todo ello me proporciona un gran placer. Pero gran parte de ese placer viene también de conocer a las personas que hay alrededor de vino. Y en ocasiones, es un auténtico lujo. En general, cuando visitamos una bodega, podemos conocer sus vinos de antemano, quizás no todos pero sí algunos de ellos. Podemos saber algo también de la manera que tienen de trabajar el vino pero apenas conocemos a las personas que trabajan allí. Hasta que vas a visitarlas. Y cuando vas y te tratan como si fueras su amigo o su familia, es cuando te das cuenta de cuánta pasión es necesaria en este negocio. Y ese fue el caso con Lara Kosic al visitar Primosic.

La Azienda Agricola Primosic es una bodega de la región de Friuli Venezia Giulia, en el noreste de Italia. Situada en Oslavia, Gorizia, produce excelentes vinos con una variedad blanca local, la Ribolla Gialla. En el restaurante Al Granzo en Trieste tuvimos la oportunidad de disfrutar de algunos de sus vinos. Probamos su Ribolla Noir Brut, un vino espumante a base de Ribolla Gialla y Pinot Nero; Ribolla di Oslavia Riserva 2012, DOC Collio, un maravilloso vino elaborado después de que el mosto macerase en contacto con las pieles durante 24 días, y luego transferido a barricas de roble durante dos años sobre sus lías, y finalmente Klin 2011, un coupage de Sauvignon Blanc, Chardonnay, Friulano y Ribolla Gialla. Las tres primeras variedades fermentan juntas y luego se añade la Gialla para que hagan la crianza en barricas de roble durante 24 meses. Después de disfrutar de estos vinos, hicimos un poco de investigación y posteriormente una visita.

Primosic fue fundada en la década de 1960 por Silvan Primosic. Hoy en día es administrada por sus hijos Marko, quien lleva la bodega, y Boris, quien es a su vez el enólogo. Para nuestra visita, Lara Kosic nos dio la bienvenida a Primosic. Sábado temprano por la mañana, llegamos media hora antes de lo previsto (así de ansiosos estábamos) pero Lara ya estaba allí esperándonos. Hicimos un recorrido por las instalaciones, visitando la bodega y la zona de barricas. Allí tuvimos la oportunidad de ver la primera botella oficial del Consorcio De Productores de Vino de Collio, etiquetada con el número 1, de lo que luego sería la DOC Collio, un Tokai Friulano 1967 todavía guardado en su bodega y elaborado por Silvan. Aquí también guardan botellas de casi cada añada desde entonces, como algunos Riesling o Merlots tan viejos que no se podía leer sus etiquetas. Utilizan tres tipos de barricas o toneles para sus vinos: roble francés de 225 litros, barricas de 550 litros/600 litros y toneles de 1.800 litros de roble de Eslavonia.

Primosic es miembro de una asociación llamada Associazione Produttori Ribolla Di Oslavia, formada por productores italianos de vinos elaborados con la variedad Ribolla Gialla, a la que llaman el alma amarilla de Oslavia. Seis productores crearon la Asociación: Silvan Primosic, Dario Prinčič, Stanko Radikon, Rinaldo Fiegl, Franco Sosol (Il Carpino) y Nicolò Bensa (La Castellada).

Después de visitar la bodega fuimos a la sala de catas. Aquí Lara abrió unas cuantas botellas de sus vinos jóvenes para calentar motores: Ribolla Gialla Think Yellow 2015, Malvasia 2015, Friuliano 2015 del viñedo Belvedere y Chardonnay 2013 del viñedo Gmajne. Realmente unos deliciosos vinos jóvenes frescos.

Fue entonces cuando Lara preparó una mini vertical de Klin, el coupage blanco ya mencionado. Tres añadas: 2011, 2010 y 2009, pero el 2009 no era un Klin normal sino una edición especial que se produjo solamente ese año llamada Platinum y dedicada a un evento de Mercedes-Benz. Como hemos dicho, el vino tiene dos años de madera y un año de botella. Klin 2011 era realmente suave, elegante y equilibrado. Como tocar terciopelo. Mucha fruta, tanto en nariz como en boca. Klin 2010 tenía mucha más potencia. Un año más de crianza que se percibía pero también es un vino con más estructura y cuerpo que el 2011. Sin duda es el hermano mayor. Se podía ver el carácter diferente de ambos vinos. El 2011 no llegará a ser como el 2010, pero al mismo tiempo, el 2011 es muy buen vino. Los dos sirven perfectamente para momentos diferentes. El 2011 se puede beber solo mientras meditas sobre la vida o con algo de queso o jamón serrano. El 2010 con cualquier clase de alimento.

Estoy seguro de que te estarás preguntando cómo era el Klin Platinum 2009. Bueno, amigo mío, este era un vino de verdad especial. No es para los débiles de corazón. Potencia pura en un vino blanco, una increíble estructura tánica y un cuerpo como pocos puedes encontrar. La diferencia entre las tres añadas era increíble. Todos ellos muy buenos vinos, cada uno en su estilo, desde el equilibrio y la suavidad del 2011 a la potencia del 2009. Increíble ver la diferencia entre estas tres añadas. Uno sólo puede preguntarse acerca de los otros vinos que hay en la bodega, cómo deben poder disfrutarse ahora.

Para terminar con los vinos blancos, Lara nos ofreció el Ribolla Di Oslavia Riserva 2012. Solamente puedo decir que me apasiona este vino. El mosto macera 24 días con las pieles y el vino es simplemente brutal. Es un vino que o bien te encanta o bien no te gusta nada, no hay término medio. Es el único Orange wine que Primosic produce, y nos encanta.

Todavía no habíamos terminado. Nos quedaban aún los vinos tintos. Tres de ellos, concretamente: Refosco 2013, una variedad local (Refosco Del Pedunculo Rosso) que seguimos sin acabar de captar, aunque en este caso era un buen vino que se puede beber fácilmente. Después, su coupage tinto: Metamorfosis 2011. Muy interesante mezcla de Merlot (70%), Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc. También en este caso, el mosto se mantiene 19 días en contacto con las pieles después de la fermentación. Dos años en barrica de roble de Eslavonia y dos años más en botella antes de ser lanzado al mercado. Y para terminar la cata, Lara abrió una botella de su Merlot 2012 del viñedo Murno. Muy, muy bueno, con una estructura y taninos equilibrados. Un buen vino tinto que también se puede beber sin ningún problema en absoluto. 19 días en contacto con la piel, dos años en barrica de roble de Eslavonia.

La visita a Primosic nos enseñó que es una gran bodega en Friuli elaborando vinos de alta calidad. Muy bueno los tintos, pero sobre todo los vinos blancos son excelentes. Nos hemos convertido en fans de los Orange wines y también de la Ribolla Gialla. Tenemos que agradecer enormemente a Lara Kosic su espléndida amabilidad y su hospitalidad.

Pronto hablaremos con Boris Primosic, el enólogo de la bodega, acerca de su manera de trabajar con la Ribolla Gialla y también del uso que hace del contacto del mosto con las pieles durante largos períodos de tiempo.

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