Hace unos meses tuvimos la oportunidad de comer en un restaurante italiano en Alicante. Echando un vistazo a la carta de vinos, uno de ellos destacaba sobre los demás, lejos de los típicos Chianti y Nero d’Avola que encuentras en cualquier restaurante. Era un vino Valpolicella Ripasso Superiore DOC, en este caso un Ripasso producido por Azienda Vitivinicola Zenato. Entonces no sabíamos nada de este estilo de vino, pero quisimos darle una oportunidad. Y fue una elección excelente. Era la añada 2012, que marcaba el 20º aniversario de este vino de la bodega. Un Rippaso es un vino que pasa por una segunda fermentación en contacto con los hollejos de las uvas utilizadas para la producción del vino Amarone una vez que han sido prensadas. Sergio Zenato, el fundador de la bodega en 1960 y el primer productor en elaborar un vino Ripasso decidió llamarlo Ripassa. Nos quedamos tan impresionados con este vino que queríamos probar otro vino que tenían disponible en el restaurante de la bodega, así que compramos una botella del Zenato Amarone 2010.

Posteriormente, un día estábamos en las inmediaciones de la bodega, vimos luz dentro y decidimos hacer una visita.

La bodega cuenta con 100 hectáreas de viñedos, 35 de ellas están en Sant’Ambrogio di Valpolicella y las 65 hectáreas restantes se encuentran en San Benedetto di Lugana, en las orillas del Lago de Garda, en la Veneto. Después de la muerte de Sergio Zenato la bodega está dirigida por su esposa Carla Prospero, su hija Nadia y su hijo Alberto. En la Valpolicella producen algunos vinos excepcionales: el Valpolicella Superiore, el Valpolicella Rippaso Superiore, el Amarone Classico, el Amarone Classico Riserva Sergio Zenato y el Recioto. En el Lago de Garda también producen una variedad de vinos realmente interesantes. Elaboran también dos vinos tintos Veneto IGT y un tinto Corvina Veronese IGT. En Lugana elaboran el Lugana S. Cristina, el Lugana San Benedetto y el Lugana Riserva Sergio Zenato

Carla y Nadia también llevan un proyecto personal que comenzaron en 1997 con el que producen cuatro vinos, dos blancos y dos tintos. Se llama Sansonina y es un viñedo de 13 hectáreas cerca de Sirmione, también en las orillas del Lago de Garda. El primer vino fue Sansonina, elaborado con una cuidadosa planificación para recuperar un viejo viñedo de Merlot, una variedad internacional utilizada para crear un vino tinto en una zona dominada por los vinos blancos. Posteriormente nació Lugana y desde 2016, dos nuevas etiquetas: Evaluna, un Cabernet Garda DOC, y Vigna del Moraro Verde, un Lugana con fermentación espontanea.

Alessia está a cargo del Departamento de Marketing y ella se ocupó muy bien de atendernos durante nuestra visita. Nos mostró todas las instalaciones. En primer lugar, paseamos por los viñedos, donde pudimos ver la diferencia en los métodos de mantenimiento y la densidad de las parcelas de Trebbiano di Lugana y de Cabernet Sauvignon. Luego pasamos por la sala de fermentación, la sala de envejecimiento y la bodega subterránea, donde se almacenan alrededor de 1.500 barricas de roble.

Al final de la bodega se puede encontrar la Librería de vinos, esa sala especial donde cualquier orgulloso winelover estaría encantado de quedarse dentro encerrado. En un lado, la sala de los vinos tintos, y en el otro lado la sala de vinos blancos, con muestras de cada vendimia producida por Zenato. Ambas puertas bien cerradas para mantener lejos ojos y manos indiscretas.

Al lado, la mesa de cata, donde Alessia hizop un despliegue para nuestro deleite. Con queso Parmigiano Reggiano y un aceite de oliva que también producen, comenzó a servir la mejor selección de sus vinos.

Comenzamos con dos vinos blancos.

El primero de ellos fue el Sansonina Fermentazione Spontanea 2014. 100% Trebbiano di Lugana, envejecido en tanques de acero. Un vino suave donde la acidez y la fruta están muy bien equilibradas. Fresco y sabroso. Buen vino y también muy interesante.

El segundo vino fue el Lugana Riserva Sergio Zenato 2014. 100% Trebbiano di Lugana. El 70% del vino fermenta en barricas de roble y el 30% restante en tanques de acero. Una vez mezclados, el vino envejece en barricas de roble durante seis meses y doce más en botella. El vino es increíblemente sedoso y equilibrado, con una buena estructura y un final largo. Un muy buen vino.

Nuestro primer tinto fue el Sansonina Merlot 2013. Me esperaba un vino alto en taninos, pero para ser sincero, fue una sorpresa muy agradable. Suave y sedoso en la boca, con una estructura muy buena, la fruta estaba muy bien equilibrada. Un vino impresionante.

Luego vino el Ripassa 2013. Nos encanta el estilo Ripasso y este vino era realmente increíble. Nos apasiona, así que todo lo que podemos decir sobre este vino es que es simplemente genial.

Cresasso 2011 es Corvina Veronese 100%. La uva Corvina es la variedad principal utilizada tanto en el Amarone como en el Ripassa. El vino se parece al Ripassa. Muy bien equilibrado, buena estructura de fruta y un final bueno y largo. Uno de esos vinos que puedes beber fácilmente con o sin comida.

A continuación vinieron los hermanos mayores. El Amarone Classico 2012 fue el primero. Vino asombroso, con el toque suave de la Corvina y esa estructura procedente de las uvas pasificadas durante casi 100 días. El vino es simplemente genial. El Amarone es un vino excelente y este producido por Zenato es un claro ejemplo de ello.

Nuestro último vino fue el Amarone Classico Riserva 2010. El Riserva sólo se produce en años en los que la calidad de la uva es excepcional. El resultado es, por supuesto, un vino excepcional.

La selección de vinos de Alessia fue fenomenal. Somos conscientes de que estamos describiendo cada vino como “grande”, “asombroso” o “fantástico”, pero la verdad es que amamos todos estos vinos. Nos encantan los vinos italianos y los de la Valpolicella están entre nuestros favoritos. Esta vez descubrimos los vinos de Lugana y de Garda y eran realmente grandes vinos. Hemos hablado en el pasado sobre los vinos blancos italianos de otras DOs y ahora hemos descubierto estos. Estamos enamoramos de todos ellos.

Alessia nos preguntó al final qué vino nos había gustado más. En este caso fue una pregunta difícil. Ninguno de los siete era como para decir “éste no”. Los dos blancos eran realmente buenos y elegimos el Riserva Sergio Zenato 51 a 49 sobre el Sansonina porque la sedosidad y la estructura que viene del roble era fascinante y aportaba al vino una boca maravillosa.

En cuanto a los vinos tintos, bueno, nos encanta el Ripassa y los dos Amarones eran vinos excepcionales. El Cresasso era realmente bueno. Y el Sansonina Merlot era un vino tan especial. Difícil decisión. Todos ellos eran excelentes vinos. Los cinco son vinos realmente agradables por su cuenta. Lo sentimos, no podemos elegir solo uno. Esta es una de las ocasiones en que un empate a cinco bandas es la mejor solución.

Queremos agradecer a Alessia su hospitalidad y su paciencia para responder a todas nuestras preguntas.

Pronto hablaremos con Nadia Zenato, enóloga y creadora de estos vinos sobre todo de su proyecto Sansonina, que creemos que ofrece grandes vinos.

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